Chivas no pudo iniciar esta nueva andadura de buena forma, y cayó preso de su propia ineficiencia ante un San Luis que sin muchos contratiempos sacó un resultado transcendental.

Mejor comienzo, imposible para los visitantes, que al cabo de once minutos ya lo iban ganando gracias a la viveza de Piñuelas quien simplemente tuvo que colocar su disparo tras unos cuantos rebotes en el área chiva.

Después de cumplir con la ventaja, los potosinos se agazaparon en su propio territorio esperando el momento idóneo para contragolpear, eso provocó que el rebaño tomara la iniciativa y se hiciera del esférico.

Sin embargo, Chivas evidenciaba su falta de gol al no aprovechar dos chances medianamente claras que tuvieron dos artífices principales: Briseño el rematador y Andrés Sánchez el que atajaba. Guadalajara profundizaba más, aunque, no hacía valido su dominio.

Los equipos regresaron al césped. Vucetich preparó cambios en su ajedrez táctico en busca de la igualada, y casi lo conseguirían hasta en dos oportunidades apenas en la premura del complemento. Se le abría el panorama al Guadalajara, más espacios, más comodidad, pero siempre el mismo problema: la nula contundencia.

Es así que a la hora de juego, Adam Bareiro conectó excelentemente un balón suelto a escasos metros de la portería para mover las redes y de esta manera, cosechar la segunda anotación de San Luis.

Los locales revivieron gracias a un penal altamente polémico convertido por Ángel Zaldívar. Le sobraban poco menos de quince minutos al reloj para creer en la igualada.

No obstante, el tiempo corrió su curso, y a pesar de que Godínez pudo haber cambiado la suerte de haber concretado en los últimos instantes, los tapatíos no lograron inhibir su mala puntería.

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