La Saudi Pro League (SPL) atraviesa días de auténtica locura y tensión administrativa. Ni siquiera la dura postura de Cristiano Ronaldo, quien decidió no jugar como señal de protesta, pudo evitar lo que ya es el movimiento del mercado: Karim Benzema ha dejado las filas del Al Ittihad para fichar por el Al Hilal, el rival directo del Al Nassr en la lucha por el título. A pesar de que el astro portugués intentó presionar a las altas esferas para bloquear la operación, el Fondo de Inversión Pública (PIF) priorizó retener al Balón de Oro dentro de la competición saudí, sin importar que esto significara reforzar al ya poderoso plantel del vecino.
Un trato desigual y falta de inversión
La molestia del capitán de la selección de Portugal no es un berrinche pasajero, sino una queja formal ante lo que considera un trato preferencial hacia el Al Hilal por parte de los organizadores del torneo y el Ministerio de Deportes. Según reportes recientes, Cristiano siente que la balanza está inclinada. Mientras el Al Hilal presume una plantilla galáctica con figuras como Rúben Neves, Malcom y Darwin Núñez —a quienes ahora se suma Benzema—, el Al Nassr no ha logrado concretar ningún fichaje de peso en esta ventana de transferencias que le permita competir de tú a tú.
El conflicto escaló a niveles administrativos dentro del propio club. Se ha revelado que dos piezas clave de la directiva del Al Nassr, el director deportivo Simão Coutinho y el CEO José Semedo, sufrieron la revocación de sus poderes, obstaculizando aún más la gestión del equipo. Esta situación, sumada a la falta de inversión del PIF (que gestiona a los cuatro grandes: Al Nassr, Al Hilal, Al Ahli y Al Ittihad), llevó al portugués a llevar su reclamo hasta las últimas consecuencias.
La huelga de CR7 y la respuesta de la afición
Como medida de presión, el delantero de 41 años se ha ausentado de compromisos cruciales. No solo no salió ni a la banca en el duelo de liga contra el Al Riyadh y frente al Al Ittihad, sino que también faltó a la convocatoria para el partido de la AFC Champions League Two contra el Arkadag en Turkmenistán. Aunque las redes sociales del club mostraron imágenes del jugador entrenando en Riad el miércoles por la mañana, la realidad es que la fractura con la directiva es evidente.
A pesar de la ausencia de su máxima estrella, la afición del Al Nassr mostró su incondicional apoyo. Durante el encuentro en el Al-Awwal Park, los seguidores levantaron carteles amarillos con el nombre de Ronaldo y su mítico número siete al minuto siete del partido, dejando claro de qué lado están en esta disputa interna.
Benzema y la postura de la Liga
En medio de este huracán mediático, el Al Hilal confirmó la contratación de Karim Benzema. El equipo, dirigido por Simone Inzaghi —exestratega del Inter de Milán—, aseguró la llegada del francés pocas horas después de que el Al Nassr tuviera que arreglárselas para ganar sin su capitán. El PIF tenía claro que Benzema no estaba satisfecho con las condiciones de renovación en el Al Ittihad y, ante el riesgo de que abandonara el país, facilitaron su llegada al acérrimo rival de Ronaldo.
Ante el desafío abierto de su figura más mediática, la Saudi Pro League no se quedó callada y lanzó una advertencia contundente: ningún individuo, por muy significativo que sea su nombre, tiene la capacidad de determinar decisiones que van más allá de su propio club. Con el mercado de invierno cerrándose y las tensiones al límite, queda por ver si esta pulseada derivará en una tregua o en una ruptura definitiva entre CR7 y los jerarcas del fútbol saudí.